Resum
El embarazo en adolescentes constituye un problema de salud pública y social con repercusiones en el bienestar físico, emocional y social de las madres jóvenes. Aunque las tasas han disminuido a nivel mundial, América Latina y el Caribe mantienen cifras elevadas, vinculadas a desigualdades sociales, falta de educación
sexual integral y limitado acceso a servicios de salud. En Ecuador, la tasa alcanza 27,8 nacimientos por cada 1.000 adolescentes, lo que refleja una problemática persistente. A nivel físico, las adolescentes presentan mayor riesgo de
complicaciones como parto prematuro, anemia, bajo peso al nacer y eclampsia; en el ámbito emocional se identifican ansiedad, depresión, miedo y baja autoestima; mientras que en el aspecto social son frecuentes la deserción escolar, el rechazo
familiar, la pobreza y la violencia. La presente investigación, desarrollada como revisión sistemática bajo la guía
PRISMA, incluyó literatura publicada entre 2020 y 2025 en bases de datos como PubMed, Scopus y SciELO. Se seleccionaron 10 estudios que cumplieron criterios de inclusión, analizando de forma cualitativa los hallazgos en las dimensiones del
bienestar. Los resultados evidencian que el embarazo adolescente es un fenómeno complejo que impacta negativamente en la salud materna e infantil, incrementando riesgos
clínicos y dificultades psicosociales. Sin embargo, también se identificaron factores protectores, especialmente el apoyo social y familiar, que contribuyen a mejorar la experiencia materna y prevenir depresión posparto.
Se concluye que la maternidad en la adolescencia exige intervenciones integrales
de salud pública y enfermería, orientadas no solo al control prenatal, sino también al fortalecimiento emocional, educativo y social de las adolescentes, con el fin de romper ciclos de inequidad y favorecer el bienestar integral