Resum
La imagen pornográfica ha entrado en una era industrial. Ya no estamos ante filmes privados
que circulaban a escondidas y cuyos públicos eran clandestinos. Los vídeos pomográficos
o las revistas X son ahora productos de un mercado mundializado y su presencia
es bien destacada en nuestro deambular cotidiano. Ya no es necesario acudir a lugares
reservados o adoptar estrategias discretas para acceder a las imágenes pornográficas; es
la propia imagen X la que viene hacia nosotros. Todos los medios de comunicación le sirven
de apoyo, hasta el punto que, sin duda, esta imagen ha sacado buen provecho del
desarrollo de esas nuevas tecnologías. Hoy la tradicional fotografía de las revistas o la imagen
en movimiento, característica del cine, encuentra cómodamente lugares y formas de
incrustación en la imaginena de las sociedades modernas, ya se trate de la .imagen mental*
de los servicios telefónicos o del Minitel en Francia, de los discos compactos minte
ractivosn, los juegos de vídeo, los DVD o direcciones de intemet