Resumen
La promoción de la salud es fundamental para prevenir enfermedades y mejora la calidad de vida. En el ámbito sexual, existen conductas de riesgo como tener relaciones sin protección, consumir alcohol o drogas durante el encuentro sexual o mantener múltiples parejas, lo que puede provocar infecciones de transmisión sexual, VIH y embarazos no planeados. Frente a esta situación, se diseñó una intervención educativa basada en el modelo de Información, Motivación y Habilidades Conductuales, aplicada a 104 estudiantes de secundaria en Valle de Chalco, Estado de México. Durante cinco sesiones se ofreció información clara sobre el VIH, sus formas de transmisión y prevención. Los alumnos practicaron el uso correcto del condón, identificaron mitos y desarrollaron habilidades para dialogar y negociar su utilización con la pareja. Al concluir, se observó mayor conocimiento, actitudes más responsables y reducción de prejuicios. La experiencia demuestra que reforzar la educación sexual con estrategias prácticas previene riesgos.