Resumen
La intimidad digital forma parte de la cotidianeidad de los jóvenes y genera escenarios en los que el deseo, el consentimiento y la vulnerabilidad se cruzan. Este estudio examina cómo se manifiestan estas dinámicas en las prácticas de sexting y en las experiencias de sextorsión entre jóvenes de 16 a 29 años en España. Con base en una encuesta representativa a 1205 participantes, se analizan la prevalencia de estas conductas, sus motivaciones, las dinámicas relacionales implicadas y las posibles diferencias por sexo, distinguiendo entre interacciones consensuadas y situaciones condicionadas por la presión social o relacional. Los resultados muestran que 39% de los jóvenes ha practicado sexting, sobre todo en relaciones de pareja, en las que se interpreta como una forma de expresar deseo, confianza o reforzar el vínculo. Sin embargo, un 4,41 % indica haberlo hecho por presión social o relacional, lo que revela zonas grises en torno al consentimiento. La sextorsión afecta a 15% de la muestra y se asocia con miedo a la exposición, malestar emocional y sensación de pérdida de control sobre la propia imagen. En la mayoría de los casos, el agresor pertenece al entorno cercano. No se identifican diferencias significativas por sexo en la victimización, pero sí en la respuesta. Las mujeres reportan más estrategias preventivas y los hombres reconocen con mayor frecuencia comportamientos de presión o amenaza. Los resultados ponen de relieve la necesidad de incorporar la dimensión digital en la educación afectivo-sexual y en las políticas de prevención de la violencia sexual.