Resumen
Esta investigación, de enfoque cualitativo y feminista, analiza el impacto de la pornografía online en la juventud española y su relación con la violencia sexual. Para ello, se realizaron 29 entrevistas en profundidad a jóvenes de 18 a 30 años, con consumo actual o pasado de pornografía. El estudio parte de un diagnóstico preocupante: el acceso masivo y temprano a la pornografía convive con una educación sexual prácticamente inexistente. Ninguna de las personas entrevistadas considera haber recibido formación sexual adecuada, ni en la familia ni en los centros educativos, lo que convierte a internet y al grupo de iguales en las principales fuentes de información sobre sexualidad. Los resultados revelan patrones de consumo claramente diferenciados por género. Los chicos acceden antes y de forma más socializada, mientras las chicas consumen en silencio por temor al estigma. La pornografía refuerza roles desiguales: ellas como sujetos pasivos y complacientes; ellos como demandantes activos. Esta dinámica se reproduce en sus relaciones sexuales, donde se identificaron prácticas no consentidas, consentimientos dados por miedo, y consecuencias físicas y psicológicas, especialmente en chicas heterosexuales y chicos homosexuales. El estudio concluye que la pornografía no es un fenómeno aislado, sino parte de una cultura patriarcal más amplia —la pornosocialización— que impregna redes sociales, música y publicidad. Frente a ello, las propuestas de las propias personas jóvenes coinciden en reclamar una educación sexual integral, temprana, feminista y diversa, impartida desde la infancia en los centros educativos.