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Dinámicas

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Al otro lado del género

¿CÓMO SON MIS RELACIONES?

Estereotipos de género y desigualdad en el ámbito de la sexualidad

Descripción: En esta dinámica trabajamos cómo los mandatos de género nos condicionan también en el ámbito de la sexualidad, las desigualdades que esto genera, y buscamos herramientas para poder afrontar algunas situaciones concretas
Duración: 1 hora
Destinatarios: Jóvenes entre 14 y 21 años

OBJETIVOS

  •  Conocer los conceptos sexo, género, diferencia y desigualdad
  •  Reflexionar sobre cómo el género determina nuestra forma de pensar, expresar y sentir nuestra sexualidad
  •  Identificar y analizar críticamente algunos de los estereotipos de género

PERSONAS DESTINATARIAS

La dinámica es adaptable a distintos espacios de realización y a niveles de atención y madurez diversos. Se ha llevado a cabo con jóvenes entre 14 y 21 años en los siguientes espacios:

  • Espacios de educación formal (centros de secundaria obligatoria y post-obligatoria, universidades, etc.)
  • Espacios de educación no formal (educación en el tiempo libre)
  • Espacios comunitarios (casales de jóvenes, espacios de barrio)
  • Centros de justicia juvenil
  • Centros Residenciales de Acción Educativa (CRAE)

ESPACIO

Una sala lo suficientemente amplia para que las personas asistentes puedan sentarse en semicírculo.

MATERIAL

  • Vídeos La mente en pañales y Anuncios de juguetes 
  • Ordenador, proyector, altavoces
  • Papelógrafo o pizarra
  • Rotuladores o tiza
  • ANEXO 01. Cuadro desigualdades desde el otro lado
  • Bolis
  • ANEXO 02. Situaciones

CONCEPTOS CLAVE

  • Género
  • Estereotipos de género
  • Desigualdad de género
  • Relaciones de buen trato
  •  Autocuidado
  •  Derechos

 

DESARROLLO DE LA ACTIVIDAD

  1. Explicamos y pactamos las normas del espacio: respeto, escucha, confidencialidad, no juicio. Es importante tener en cuenta que el pacto funciona en todas direcciones: entre las y los jóvenes; de ellas y ellos hacia la persona referente; pero también de ésta persona hacia las y los jóvenes. Por ejemplo, sería especialmente contraproducente que los y las jóvenes se sintieran juzgadas por la persona referente.
  2. Ponemos los vídeos de La mente en pañales (3 min.) y Anuncios de juguetes (3 min.). La intención de estos vídeos es que puedan ver cómo aprendemos a ser chicos y a ser chicas, cómo a través de la socialización interiorizamos los modelos de masculinidad y feminidad, y cuáles son esos modelos. Para lanzar la reflexión, después de poner los vídeos podemos preguntar: ¿Nos educan igual a chicos y chicas? ¿Cómo aprendemos que tienen que ser los chicos y cómo las chicas? A partir de lo que vayan diciendo, hacemos dos columnas en la pizarra o papelógrafo, una para el modelo de masculinidad y otra para el de feminidad, y vamos anotando lo que vayan diciendo.Si hay algunos estereotipos de género que no salen, podemos facilitar que aparezcan haciendo preguntas acotadas, con dos posibles respuestas, por ejemplo: A los chicos, ¿se les enseña a ser fuertes o débiles? ¿A mostrar las emociones o a reprimirlas? A las chicas, ¿se les enseña a ser autónomas o dependientes? ¿sexuales o afectivas?Un ejemplo de cómo podrían quedar las dos columnas sería:
    •  Chicos

       Chicas

      Activos

      Activas

      Racionales, no muestran emociones

      Emocionales

      Fuertes

      Débiles, no demostrar fuerza

      Valientes

      Necesidad de protección

      Iniciativa

      Cuidar (poner les necesidades de los otros por delante de las propias)

      Sexuales

      Afectivas

      Recibir placerr

      Dar placer

       

      Estar guapas (para los demás)

       

      Complacer

       

  3. En general, se considera que el sexo sería la parte biológica y el género, toda esta parte aprendida. Es importante que tengan claro que estamos hablando de modelos, de lo que aprendemos, pero (por suerte) esto no quiere decir que el modelo se reproduzca al 100 %. Igualmente, podemos plantear qué pasa si alguien se sale demasiado de ese modelo, y hablar del insulto (maricón, marimacho,…) como forma de castigo social a quién se sale del “molde” o “norma”.En las dinámicas siguientes vamos a seguir haciendo referencia a estos modelos, así que nos va a venir bien que las columnas sigan colocadas en un lugar visible del espacio. [Posible variación 1 y 2]
  4. En la siguiente dinámica, les pediremos que cierren los ojos y se imaginen por un momento que, al día siguiente, se levantan siendo personas del otro sexo y género. Les propondremos que imaginen como serían las siguientes situaciones y llenen el cuadro (está para imprimir en el         ANEXO 01). Luego lo pondremos en común. [Posible variación 3]. El objetivo de esta dinámica es que puedan imaginar y empatizar con situaciones de desigualdad relacionadas con el género y la sexualidad. Si hay tiempo y capacidad de relación abstracta, se puede intentar relacionar lo que salga de este cuadro con las dos columnas de la dinámica anterior, de modelos de masculinidad y feminidad, a través de preguntar: ¿por qué pasaría esto? ¿qué es lo que la gente espera que un/a chico/a haga en una situación así?
  5. A continuación propondremos la última dinámica que tiene que ver con los estereotipos de género y los modelos de masculinidad-feminidad que hemos listado en 2 columnas, y con cómo afectan a nuestra vivencia de la sexualidad (que hemos explorado en el cuadro), pero esta vez en situaciones de pareja. Dividiremos el grupo en dos subgrupos y a cada uno le daremos una tarjeta con una situación y unas preguntas. Les propondremos que las respondan por grupos (puede ser en voz alta, no hace falta escribir) y luego lo compartiremos en el grupo grande. Hay 2 situaciones en el ANEXO 02, para poder imprimirlas. Si el grupo es muy numeroso, se pueden hacer copias de las situaciones y hacer más subgrupos. 

La idea es que se pueda hablar de esta situación como algo muy común, que puede pasar por muchísimos motivos (nervios, alcohol y otras drogas legales o ilegales,…) y que cuando se da de forma puntual, no es ni extraño, ni una mala situación. A partir de ahí, se puede trabajar cómo el estereotipo de que el chico tiene que ser muy sexual y estar siempre preparado y disponible puede generar una sensación de frustración, de “no cumplir” o “no dar la talla”, que hace que el protagonista se sienta mucho peor. Si esta presión no estuviera, él podría estar más tranquilo, darse más tiempo o explorar otras prácticas también placenteras pero menos genitalizadas (cosquillas, sexo oral, besos…). También se puede trabajar la idea de que si fuera una chica la que no se excita por los nervios, probablemente la práctica sexual hubiera continuado (aunque a ella pudiera no apetecerle o sintiera que no estaba preparada todavía), porque el rol de género de las chicas marca que ellas tienen que ser complacientes y amorosas, cuidadoras y pasivas.

Finalmente se puede preguntar si se imaginan que el “ligue” es un chico o una chica. Probablemente la mayoría habrán imaginado que es una chica porque además de aprender los modelos de masculinidad/feminidad, también hemos aprendido el modelo heterosexual (como si fuera “lo normal”), aunque hay que notar que la tarjeta no lo dice, y que podría perfectamente ser un chico también.

La idea es que puedan ver que es una situación que está muy normalizada en nuestra sociedad, pero que esconde una dinámica de control (ella deja de ponerse los pantalones), aunque no haya ninguna intención de hacer daño o tratar mal. Las preguntas tienen el objetivo de que puedan relacionar los estereotipos de actividad, iniciativa, protección, del modelo de masculinidad con una idea de “apropiación” de la otra persona. En general, las y los jóvenes expresan que a Pablo le preocupa lo que pensarán las demás personas, porque con esos pantalones ella “va como una puta”. Es importante explorar por qué a Pablo le preocupa lo que piensen de un cuerpo que no es el suyo, hasta el nivel de decirle (sutilmente) a alguien lo que se puede o no se puede poner. En el caso de Jenny, se puede hablar del modelo de belleza que obliga a las chicas a estar guapas y disponibles, pero no demasiado, generando el paradigma “puta-estrecha” que hace que una nunca esté en el lugar adecuado. Cuando imaginan cómo se siente ella, es interesante que puedan llegar a la idea de descoloque, inseguridad (ahora no le gustan unos pantalones que antes le encantaban), porque este es uno de los elementos que permiten la dinámica de control. Jenny no es alguien que cede a la primera de cambio, pero a pesar de eso, acaba por dejar de ponerse los pantalones. Es importante poner mucha atención en cuál es el efecto o resultado de las situaciones en las que nos encontramos, porque es el elemento que nos permite saber si la dinámica de la relación nos hace bien o no. Finalmente, planteamos si imaginan la situación al revés (que aunque siempre hay quién dice que sí, honestamente es poco imaginable) para que vean que es una situación de desigualdad que tiene que ver con el género (con cómo hemos aprendido a ser chicos y chicas). Para cerrar, podemos hablar de cómo  los modelos de masculinidad y feminidad nos colocan en “moldes rígidos” que nos hacen las vidas más difíciles a chicos y chicas (aunque las chicas se llevan la peor parte, en general), y plantear que, el hecho de que el género sea algo aprendido quiere decir que se puede desaprender y reaprender, y que entre todas las personas podemos intentar romper estos “moldes”. [Posible variación 4]

CRONOGRAMA

ACTIVIDAD

TIEMPO

Vídeos + Modelos masculinidad/feminidad

20 min.

Situaciones desde el otro género

15 min.

Situaciones en pareja

20 min.

Evaluación

5 min.

 

+ INFORMACIÓN

POSIBLES VARIACIONES DE LA PROPUESTA

  1. Es posible trabajar con chicos y chicas conjuntamente o por separado. Si se elige la primera opción, se puede trabajar la empatía hacia vivencias que no son las propias. Si se elige la segunda, en general chicos y chicas sienten menos presión, y se puede profundizar más.
  2. La primera dinámica, si no se pueden pasar los vídeos, se puede hacer pidiendo que se imaginen un catálogo de juguetes, y preguntando qué habrá en las páginas rosas y qué en las páginas azules. Y luego preguntando qué es lo que esos juguetes nos enseñan de forma distinta a chicos y chicas. Aunque hay que decir que con los vídeos es siempre más visual y más entretenido para las y los jóvenes.
  3. Si el perfil del grupo no tiene un nivel de lectoescritura que les haga sentir cómodos/as escribiendo, se puede realizar esta segunda dinámica planteando situación por situación, ir imaginando cómo sería y poniendo en común directamente. La parte de escribir da un momento de reflexión individual que, si se hace de forma oral, se puede buscar cerrando los ojos, imaginando durante 30 segundos y luego comentando con el grupo.
  4. Cada una de las tres partes de la dinámica puede realizarse por separado, aunque sí sería interesante mantener el orden propuesto, ya que la 2ª dinámica (el cuadro) se apoya en la comprensión de los modelos de masculinidad y feminidad como algo aprendido, que se trabajan en la 1ª; y la 3ª dinámica (las situaciones) se apoya en la comprensión de cómo funcionan estos estereotipos en el terreno de la sexualidad, que se trabajan en la 2ª.